Nutrición a la medida del presupuesto

Comer saludable no tiene que tomar mucho tiempo o dinero. Con un poquito de planificación y creatividad, se puede disfrutar de comidas deliciosas y nutritivas sin trastornar el presupuesto. Veamos pues las maneras prácticas de lograr… ¡una alimentación asequible y agradable! 

Importantes aspectos educativos

Planee las comidas de acuerdo a su conveniencia.  Mediante un planeamiento semanal y cuidadoso de sus comidas se puede disminuir el estrés, mejorar la calidad alimentaria y ahorrar dinero en la compra de abarrotes.  

  • Empiece por tomar un inventario de lo que hay. Sea creativo al planear cómo aprovechar lo que ya tiene disponible pero de manera novedosa o diferente.  

  • Escoja unas cuantas recetas para la semana con la meta de utilizar al menos unos ingredientes comunes. En sus compras de abarrotes, busque lo que necesite y dé prioridad a los ingredientes que sean versátiles de verdad. 

  • Recuerde de ajustarse a su lista de abarrotes; si es posible, evite comprar por impulso.  

Minimice el desperdicio de comida. Con el alza de precios en el súper, es más importante que nunca minimizar el desperdicio de alimentos y así hacer rendir los dólares para los abarrotes.

  • Consejos e ideas para reducir el desperdicio de alimentos y en el hogar. 

    • Utilice primero los comestibles perecederos: verduras de ensalada de hoja verde, bayas, leche, carnes frescas, aves, mariscos.    

    • Ponga en práctica el método "primero en entrar, primero en salir” para guardar los alimentos. Tome tiempo para mover al frente del refri los artículos más viejos; igual en congelador y despensa para que no queden olvidados.   

    • Sea creativa al cocinar para usar todos los alimentos que hayan pasado de su fecha más fresca; también con las sobras: 

    • Prepare pan de plátano y nuez utilizando los plátanos muy maduros que haya.

    • Aproveche las verduras marchitas (pero buenas) para hacer un sofrito o sopa.

    • Ensaladas: ponga arriba de éstas las sobras de pollo, pescado, o frijoles. 

  • Divida las sobras en porciones y guárdelas en el congelador ¡para disfrutar después!   

Mantenga surtida la despensa de alimentos básicos. Mantenga a la mano unos cuantos alimentos básicos para poder preparar comidas sencillas en su propia cocina. 

  • Piense en los sabores que gustan a la familia o que más prefiera para personalizar el gusto de los alimentos básicos de la familia.  Es decir, comunes, como los siguientes: 

    • Hierbas y especias: sal, pimienta negra, ajo en polvo, cebolla en polvo, orégano, paprika, cilantro, comino, tomillo, romero, cúrcuma, jengibre, hojuelas de chile colorado, hojas de laurel.

    • Aceite para cocinar y vinagres: aceite oliva, aceite vegetal; vinagre de arroz, vinagre de cidra de manzana.

    • Potenciadores de sabor: cebolla, ajo, apio, zanahorias, chiles campana, cítricos.

    • Básicos de despensa: tomates enlatados, frijoles enlatados, atún enlatado, frijol y lenteja seca, grano entero, papas.   

  • Forme el hábito de revisar la despensa: que haya alimentos básicos para que al hacer su lista de abarrotes a comprar tenga ya tales artículos para preparar las comidas.

 Compre a granel. Practique su poder de comprador –cuando sea posible, ¡compre a granel!  

  • Al comprar abarrotes, busque precios bajos y de mayoreo de compañías locales.  

  • Ahorre dinero en alimentos no perecederos como productos de grano seco (arroz, pasta, cereales para desayuno, saladitas, harina), nueces, semillas, aceite de oliva.   

  • Prepare porciones y cortes de carne, aves y pescado para guardar en el congelador.  

  • Tal vez convenga compartir alimentos en granel con familiares, amistades, o incluso vecinos para dividir los costes y así también, el ahorro.  

Hágalo usted misma. A menudo optamos por pagar bastante más por artículos de conveniencia que ya vienen en porciones y empaquetados, cuando bien pudiéramos ahorrar una cantidad considerable de dinero si ponemos en práctica estos consejos de hacerlo uno mismo.  

  • Lave y pique sus propias verduras en vez de comprarlas ya en paquete. 

  • Haga sus propios consomé, sopas, aderezo, marinados, salsas, y cremas tipo dip

  • Hornee su propio pan.  

  • Haga porciones de yogur, puré de manzana, quesos, meriendas en mezcla, avena, etc., en vez de comprar versiones ya empaquetadas. 

  • Embolse sus propias comidas y meriendas para llevar, para el trabajo, para las actividades de los hijos después de la escuela, o para los viajes.

  • Dé prioridad a las comidas de, o en casa en vez de comer con frecuencia en restaurants o para llevar.  

  • Lleve consigo agua, café o té en su vaso de viaje en lugar de comprar estas bebidas caras o endulzadas o de lujo.  

  • Cultive su propio huerto, sus pollitos y gallinas o incluso, pudiera pescar o hasta cazar.

Proteínas… y ahorro de dinero. La proteína de origen animal y productos de proteína suelen ser los alimentos más caros para comprar.

  • Ahorre dinero del presupuesto de alimentos: procure variedad de fuentes de proteína. 

    • Huevos, yogur griego, requesón –todos ricos en proteína y a una fracción del costo si se compara con el de la carne.

    • La proteína a base de plantas como el tofu, frijol y lentejas son tanto asequibles como nutritivas.   

    • Invierta en proteínas en polvo para licuados y malteadas, panecillos y avena en vez de comprar productos caros por estar preparados o semi preparados.

    • Disminuya la cantidad de carne a usarse en las recetas y recurra a más frijoles, lentejas, huevos, tofu, arroz, avenas, cebada, migajas, o verduras bien picadas como setas, zanahorias o calabacitas.   

    • Use una variedad de carnes más económicas, aves y pescado.

      • De res: para guisado, falda, espaldilla, o carne molida.

      • Cerdo: hombre, solomillo, o chuletas.  

      • Aves: pollo entero con hueso, o molida de pavo.

      • Pescado: atún enlatado, sardinas, filetes o mariscos congelados. 

Procure frutas y verduras de temporada o congeladas. Las frutas y verduras de temporada o congeladas brindan excelente nutrición y buen sabor –a un precio asequible.

  • Compre frutas y verduras de la mejor calidad a precios bajos. De ser posible, procure el producto local o acuda a los mercados de agropecuarios; esto a menudo conlleva a más ahorros por evitar el empaquetado y el transporte.  

  • Los alimentos congelados como frutas y verduras y jugos suelen ser igual de nutritivos que los frescos pero son a menudo más económicos; suelen cosecharse durante la temporada alta e inmediatamente congelados para conservar su frescura. Son pues buenas opciones por su sabor, nutrición y porque duran más lo cual nos permite disfrutar las frutas y verduras a lo largo del año.  

Busque ofertas y compare costes para lograr las mejores compras.  Busque las ofertas y descuentos más recientes para los abarrotes que necesite en diversas tiendas cerca de usted; utilice los cupones de las tiendas.

  • Piense de antemano, aproveche los cupones en su teléfono inteligente y ahorrar.

  • A veces hay programas o membresías de compensación y ahorro tanto para abarrotes como para otros artículos que ayudan a gastar menos dinero.

  • Tome en cuenta los productos genéricos para víveres y así ahorrar más dinero. Compare precios por unidad y recuerde que muchas de las marcas de las marcas famosas cuestan más debido a la mercadotecnia y el lugar que ocupan en los estantes. Son productos que pudieran ser igual que los de marca modesta pero éstos podrían costar bastante menos.

Recetas

  • La receta del mes: Pasta e fagioli

    • De la cocina de Jamie a la suya, nuestras recetas mensuales se publican en nuestro sitio Internet y en las redes sociales. Le invitamos a navegar ahí la colección de recetas y que vuelva a menudo para descubrir otras ricas recetas; claro, también saludables para el corazón.

Autora colaboradora: Jamie Libera, RD, LD, CCTD, dietista registrada, Providence.

Previous
Previous

Planear + preparar

Next
Next

La nutrición balanceada en acción